lunes 17 de noviembre de 2008

Cancion de Cuna 440


Permíteme besar el interludio que entre nota y nota evoca a la libido danzante
De mi inexorable pasión sin deseo de redimir
Ven y mira el resplandor que acaece en la premisa.

Deja ya de caminar desnuda por las extensas calles de mi corazón
Aprecia el sosiego de haber sentido mis brazos en tu espalda y mi lengua en tu desván
Afrodita de cartón…sin razón ni educación,
Cuando la luna no brille mirare tu cuerpo entero engendrarse del mar
Cubierto de anhelo y llanto, despoblado de conciencia, moribundo de adhesión
Vagando entre galaxias paralelas a ningún lugar.

Disfruta la dicha que descansa en tu pelo y resbala a tu pecho, exonera el dolor
Que causa frívolos pensares.
Resguarda el olor que subsiste en tu colchón, pues la huella en tu sendero
No volverá marcha atrás
Se que corto en tu garganta al enfrentar tu soledad, es verdad
Que no fue cierto lo que siempre te creías: que no podías ser.

Dulces sueños cenicienta, ya ha regresado el gran carruaje, en que viniste montada.