
Ven y besa luna que atesora nuestro amor…
Terciopelo, sensación o devoción, noción y conmoción de estruendo
Es la sorpresa de Aurora, que renueva la mañana
Llenando de suspiros y gemidos el galeón, que aborda nuestra cuna de algodón.
Marte y Venus sobre Fiji, eso somos tu y yo…escondidos en placer
He encontrado la lujuria que guardabas sollozante
Envuelta extrínsecamente, de un silencio rampante que agonizaba mí vivir,
He parido un sentimiento, me ha llegado como el viento; sin saber su provenir
Cognoscitiva ilusión amante, como la perdición de un diamante: sangriento,
Subyacente ante delirios que intentan pagar los sueños descalzos y famélicos
De quien lo ha desterrado con dolor.
Despertando entre colinas me estremece tu cintura, pensando en los riachuelos
Que mueren entre praderas, y asemejan tus caderas
Un dulce olor a pétalos de vida, cansados de vagar,
Quiero encontrar la manera de poder escalar en tu sonrisa, de atibarte un pensamiento
En el que me puedas liberar de aquel vacío y pare de divariar.
Eres toda una melodía, una silueta lanzada al viento, pinceladas abstractas
Sobre trazos realistas, tanto como la nada, tan poco como todo,
Lo que nunca espero, y siempre tengo, porque siempre soñé tenerlo todo.
¿Y hoy que hago con los sueños que soñé?
Los enredo en telarañas y los reciclo en tu existir para convertirlos en vivir.
Cultiva, germina y cosecha…Disfruta de tu esencia, y permítete sufrir,
Así los días de llanto serán tan buenos como aquellos, que te permiten surgir.
Descubre que no sueñas, sino que estabas despierto, pero nunca avistaste la luz que iluminaba el callejón.

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